Estudiantes del colegio Salomón Ponce Aguilera de Antón decidieron recibir clases en los pasillos ante la angustia y alergia que les provoca entrar a las aulas del colegio.
Ellos aseguran estar afectados por la fibra de vidrio porque en este plantel educativo desde hace más de seis meses se han dado estos problemas y a pesar de que en tres ocasiones lo han limpiado, siguen con las mismas molestias desde que llegaron al plantel.
Verónica Aguilar, docente del plante,l estaba molesta por la indiferencia como la subdirección del plantel ha tomado el problema aun conociendo que los estudiantes sí están afectados por algo que está en los salones y no se hace nada.
Francisco Navarro, director Regional de Salud, dijo que recibió la denuncia y se analizaron muestras "pero no obedecen a la fibra de vidrio".