Miles de estudiantes de educación primaria y secundaria iniciarán clases el próximo 22 de marzo en centros educativos que no reúnen las debidas condiciones para el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Escuelas con profundas grietas y rajaduras, techos dañados, salones y sanitarios en condiciones deplorables, son sólo algunos de los problemas que se pueden apreciar a escasos días que inicie el año lectivo 2004.
Un ejemplo visible es la escuela primaria Manuel José Hurtado (nombre del padre de la educación panameña), ubicada en el corregimiento de Santa Ana, que a escasos días del inicio de clases presenta severos daños.
Salones deteriorados por el paso del tiempo, filtraciones en las paredes y estructuras rajadas se aprecian fácilmente. Además, el piso de madera muestra daños por el paso del tiempo; los que se profundizan por el comejen que ha encontrado en ese lugar el mejor sitio para establecerse.
En el lugar hay huecos que constituyen un peligro para los pequeños que allí reciben sus clases. Pero el problema no es sólo en este centro. Roberto Valencia, dirigente de la Asociación de Maestros Independientes Auténticos (AMIA), señala que igualmente el Centro de Educación Básica Manuel Amador Guerrero en Barraza, la Escuela Lucas Barcenas y otra "gran cantidad" en todo el territorio nacional están en condiciones "desastrosas" para iniciar labores educativas.
Sostiene que existe una situación lamentable con el fondo del Seguro Educativo, creado para destinarse al mantenimiento de los centros escolares.
Según el dirigente, a la fecha existen recursos del año pasado que aún no se han entregado, lo que dificulta realizar trabajos que posibiliten mejores condiciones de las escuelas.
En los colegios de educación secundaria la situación no es nada diferente, Andrés Rodríguez, de la Asociación de Profesores de la República de Panamá, reconoce que las condiciones de algunos centros educativos son difíciles para empezar el año escolar.
En el caso del Primer Ciclo Panamá, en donde si bien el problema de infraestructura no es tan grave, la falta de mobiliario para atender los estudiantes al principio del año lectivo, sí preocupa.
Actualmente, se espera que funcionarios del Ministerio de Educación (MEDUC) realicen la evaluación de las sillas para determinar si se pueden reparar o habrá que comprar nuevas. Mientras los días corren, se teme que lleguen las clases y el 22 de marzo los estudiantes no tengan dónde sentarse.
Otros centros con problemas son la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, que según el profesor Aliscanio De Gracia, sus estructuras no son las más adecuadas y presenta problemas por la falta del laboratorio de química e informática y un serio problema en las instalaciones eléctricas del colegio.
El colegio José Dolores Moscote, por su parte, iniciará el año sin que todavía el pabellón 5 pueda ser utilizado, pues se realizan los trabajos para adecuarlo.
La Escuela Secundaria Nocturna Oficial de Panamá, que a raíz de la remodelación del Instituto Nacional fue trasladada a la primaria República de Chile, no reúne las condiciones para dar clases de secundaria, pues no tiene laboratorios de química y biología y presenta problemas de espacio para atender a entre 2,300 y 2,500 estudiantes que trimestralmente recibe.
El profesor José Felix Castillo explica que se iniciarán las clases el 15 de marzo y aún no se les ha notificado dónde estarán operando, ya que tienen que salir de donde se encuentran actualmente.
Por su parte, el profesor Mario Echeverría, del Artes y Oficios, indica que esta escuela por ser un colegio técnico profesional debe contar con talleres, pero los recursos existentes no alcanzan para dotarlos adecuadamente y las partidas que se dan no permitirán funcionar correctamente.
Señala que hace más de 10 meses se le cayó el techo del almacén y hasta el momento no se ha reparado y las estructuras y sanitarios no son las mejores para atender a los estudiantes.
Por su parte, la ministra de Educación, Doris Rosas de Mata, informó que hasta el año 2003 se habían reparado más de 1,800 centros educativos y que en la actualidad se ejecutan trabajos de reparación de 146 escuelas con una inversión de 46.2 millones de balboas, que quedarán sólo para mantenimiento.
Precisó que de las 3,400 estructuras escolares existentes en todo el país, hasta lo que va del año 2004 se han reparado más de 2 mil centros de educación.
"Desde un principio dije que no me alcanzaría ni el tiempo ni los recursos, para repararlos todos, pues éste es un programa que debe seguir permanentemente", aclaró Rosas de Mata.