Sus aulas están casi desiertas, en los pasillos los estudiantes comentan sobre su posible extinción, mientras que los profesores tratan de mantenerse optimistas, pese a la baja matrícula que registra la escuela de Historia de la Universidad de Panamá (UP).
La Licenciatura en Historia, que en antaño era una de las que más llamaba la atención de los estudiantes, se ha convertido en una carrera que está a punto de desaparecer.

Las cifras son preocupantes, actualmente en toda la carrera no hay más de 20 estudiantes matriculados y aunque las autoridades universitarias niegan que se vaya a cerrar, el temor persiste y los profesores de Historia ya se sienten en peligro de extinción.
El secretario general de la UP, Miguel Angel Candanedo, confirmó los malos momentos que atraviesa la Escuela de Historia e incluso dijo que hay otras en la facultad que tienen el mismo problema.
“La situación que vive la Escuela de Historia por la carencia de aspirantes no solamente es ahí, sino en todas las carreras de ciencias sociales, como es el caso de Sociología, Geografía y Antropología, esta última la cual tuvo que cerrarse hace ocho años, precisamente por la falta de estudiantes.
La Facultad de Humanidades reune las Licenciaturas en Bibliotecología, Educación Física, Español, Filosofía, Francés, Geografía, Historia, Gestión Archivística, Turismo Geográfico Ecológico y Turismo Histórico Cultural. Igualmente ofrece las Licenciaturas combinadas de Geografía e Historia y Filosofía e Historia.
A juicio del catedrático, parte del problema se debe a cómo las políticas educativas están orientando a la juventud en los colegios, pues con la reforma curricular las horas de enseñanza de Historia, Geografía y Cívica se han reducido drásticamente al ser fusionadas para dar paso a la asignatura de Ciencias Sociales, perdiendo protagonismo.
“Todo eso obedece, no solo a un problema de que los estudiantes no tengan interés en estudiar la carrera de Historia, sino que son orientados de otra manera donde se les inculca que van a encontrar trabajo más rápido en las áreas científico-tecnológicas”, consideró.
Candanedo, que en sus años mozos fue estudiante en Filosofía, recordó la prosperidad que tenía la Escuela de Historia. “Era una escuela grande de varios cientos de estudiantes, incluso habían dos licenciaturas, una de Historia y Geografía; y otra de Historia y Filosofía. Ambas graduaban una cantidad considerable de estudiantes, pero ha venido decayendo hasta llegar a esta situación de crisis”.
El profesor de Historia y presidente de la Asociación de Profesores de la UP, José Alvaro, consideró que la falta de empatía por los estudios de humanidades, es producto del modelo económico desarrollado.
“Panamá viene desarrollando un modelo económico terciario donde las carreras humanísticas están siendo desplazadas. En la medida que vayamos eliminando el conocimiento histórico, es más fácil dominar un pueblo y hacia allá va encaminada la política de todos los gobiernos”, criticó.
El educador argumentó que los gobiernos buscan disminuir el conocimiento y pensamiento propio e histórico del país para poder imponer proyectos que permitan la venta de territorios, minas y costas.
“Es deber nuestro hacer todos los esfuerzos para que la gente entienda la importancia de la historia y así las personas puedan entender el presente”, estimó.
¿Posible cierre? Ambos catedráticos coincidieron en que la desaparición de la Escuela de Historia sería fatal y aseguraron que se harán esfuerzos por salvar la licenciatura, a fin de que no corra el mismo destino de la Escuela de Antropología, la cual tuvo que ser retirada de la oferta académica.
“La Universidad de Panamá aboga por una educación integral y eso implica una formación fuerte en las áreas de las Ciencias Sociales, Historia, Sociología, Economía, Ciencias Políticas y Cívica, todo un conjunto de asignaturas que hacen relación con la ciencia de la Historia y que son las que tienen el papel fundamental de fortalecer la conciencia nacional del panameño”, aseguró Candanedo.
Por su parte, José Alvaro no apostó a que la Escuela de Historia vaya a desaparecer producto de la crisis. “Estamos encaminados a desarrollar acciones que permitan que los jóvenes nacionales se interesen en el estudio y la difusión del pensamiento histórico que es base para poder tener una identidad y una nación que es Panamá”. Se tiene previsto que el próximo año se realice el Sexto Congreso de Historia Nacional.