Estados Unidos confirmó ayer que revocó la visa de ingreso a la ex jefa del servicio de inteligencia de Panamá, Samantha Smith, por su vinculación con el contrabando de inmigrantes chinos.
Smith acusó al presidente saliente Ernesto Pérez Balladares de ser el culpable del tráfico de emigrantes chinos que, tras obtener una visa panameña, viajaban a México para luego ingresar ilegalmente a Estados Unidos.
En declaraciones al diario New York Times publicadas ayer, Smith dijo que Pérez Balladares le pidió que aprobara 140 visas durante sus nueve meses al mando del servicio de inteligencia de Panamá hasta su destitución en junio.
El rotativo informó que los chinos pagaban unos 15.000 dólares por cada visa. En Panamá, las visas para ciudadanos de países como Cuba y China son aprobadas por el servicio de inteligencia.
El Departamento de Estado confirmó que retiró la visa de Smith luego de su destitución en junio, pero no dio detalles.
"Lo que puedo decir es que estamos preocupados con el contrabando de inmigrantes a través de América central", dijo el portavoz James Foley.
"Se encontró que la señora Smith debía ser excluida por contrabando extranjero según la Ley de Inmigración y Nacionalidad y no puede tener una visa para visitar Estados Unidos", señaló.
El escándalo de las visas ensombreció los últimos días de la presidencia de Balladares, cuyo mandato termina el miércoles.
Smith dijo que la secretaria personal del presidente le llevó a su oficina 140 visas para ser aprobadas. Cuando ella objetó en mayo, Balladares le dijo que ya estaban prometidas las visas.
"El presidente me dijo que tenía que aprobar las visas porque ya se había acordado otorgarlas, porque él tenía compromisos, porque lo estaban atacando y tenía que pagar algunas cosas, tenía gastos que cubrir", dijo Smith al New York Times.