Washington.- El Gobierno de Estados Unidos "deploró" ayer el sangriento ataque de una banda armada supuestamente proveniente de Colombia, a la vez que lamentó el costo de la vida de una niña y de los heridos del puesto policial en el poblado de Nazaret, en el Darién panameño.
Asimismo, un portavoz del Departamento de Estado, respondiendo a preguntas de este corresponsal, señaló que los dos gobiernos han abordado el tema de cooperación en el área de entrenamiento de las fuerzas panameñas de seguridad, pero dio a entender que cualquier asistencia mayor de equipos militares requerirá un acuerdo bilateral que hasta el momento no se ha logrado.
La reacción a reiteradas llamadas de El Panamá América a distintas dependencias del Gobierno desde el pasado domingo cuando ocurrió el incidente, fue tan parca como tardía.
"Deploramos el ataque de asaltantes desconocidos al poblado panameño de Nazaret en la región del Darién y la pérdida de una vida y los heridos que causó", declaró el portavoz del Departamento de Estado. "Entendemos que el Gobierno panameño ha anunciado que tomará medidas para resguardar la seguridad de la región".
Preguntado si el Gobierno de Estados Unidos planeaba ofrecer asistencia a Panamá para fortalecer la seguridad de su frontera con Colombia, el funcionario dijo: "El Gobierno de la presidenta