Las primeras fuerzas terrestres estadounidenses estaban camino a Uzbekistán, país vecino de Afganistán, mientras las fuerzas armadas de Estados Unidos lanzaron un cohete desde California que se cree estaba destinado a poner en órbita un satélite espía secreto KH-11 que puede observar Afganistán en vísperas de una posible acción sobre ese país centroasiático.
La ONR se especializa en la obtención de fotos, datos electrónicos y conversaciones telefónicas en tierra desde cientos de kilómetros en el espacio. La revista Aviation Week and Space Technology dijo que Washington ha estado preparando un satélite que podría hacer un seguimiento de peatones afganos e incluso el lugar de donde enciendan sus hogueras.
Una vanguardia de un millar de hombres de una división de elite partió de Estados Unidos rumbo a ese país de Asia central que sirvió de retaguardia del Ejército soviético durante su intervención en Afganistán a partir de 1979.
Se trata del primer movimiento de fuerzas terrestres de esa magnitud en el marco de la movilización militar contra el fundamentalista islámico Osama bin Laden, acusado por Estados Unidos de ser el instigador de los atentados del 11 de septiembre.
La X División de Montaña -que cuenta con 10,000 soldados- salió de su base de Fort Drum, en el estado de Nueva York, hacia Uzbekistán. Esa división de infantería liviana está especializada en misiones en terreno difícil. El 3 de octubre de 1993, sirvió para sacar de Mogadiscio a un comando norteamericano, luego de que 18 de sus miembros fueran asesinados.
Desde hace varios días, Washington y Londres movilizaron cuatro portaaviones, varios cientos de aviones y unos 70,000 hombres, que tomarán posiciones al alcance de Afganistán.