La Embajada de Estados Unidos desea dejar en claro las declaraciones atribuidas a un vocero del Departamento de Estado que aparecieron en la edición de El Panamá América del sábado pasado, sobre el tráfico de armas en América Central.
Con el propósito de proveer información de fondo a una pregunta del corresponsal en Washington, Henry Raymont, el vocero se refirió a declaraciones públicas que el Departamento de Estado preparó a inicios del mes de mayo que reflejaron la preocupación de Estados Unidos respecto a la venta de armas realizada por Nicaragua que listaba a Panamá como el cliente, pero que terminaron en manos de las fuerzas paramilitares colombianas.
Las declaraciones que se elaboraron en mayo decían en parte: "Estamos profundamente preocupados por este incidente y hemos presionado a las autoridades apropiadas nicaragüenses y panameñas para que lleven a cabo una investigación minuciosa".
El artículo de El Panamá América del sábado da la impresión de que el Secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, Otto Reich, hizo una declaración sobre el negocio de armas nicaragüense durante su reciente visita a América Latina. Eso es incorrecto, él no dijo nada públicamente sobre este asunto en su viaje a los países del Cono Sur. La declaración atribuida a él, en El Panamá América, emana de declaraciones hechas a inicios de mayo.
La Embajada quisiera señalar que, desde los inicios de mayo, la cooperación de los funcionarios gubernamentales panameños y las autoridades de la aplicación de la ley, dirigidas a descubrir los detalles del tráfico de armas ha sido ejemplar. La embajada señala con satisfacción las numerosas veces que los funcionarios panameños han cooperado totalmente con funcionarios estadounidenses, así como con funcionarios nicaragüenses, colombianos y de la Organización de Estados Americanos (OEA), para llegar a la raíz de este asunto. El significado avance que se ha logrado debe probar ser de mucha utilidad cuando el embajador Morris Busby, a instancias del Secretario General de la OEA, César Gaviria, llegue a Panamá en agosto para presidir una comisión de investigación en este aparente caso de tráfico de armas.