El reverendo y ex candidato presidencial de Estados Unidos, Jesse Jackson, afirmó ayer que su país tiene la obligación de limpiar los explosivos y bombas químicas que dejó durante su permanencia en las antiguas bases militares en Panamá y en la isla de San José.
Jackson, quien estuvo como invitado a la toma de posesión del presidente Martín Torrijos, indicó que Panamá ganó la batalla con la reversión del Canal, pero ahora es obligación de Estados Unidos buscar la forma de cómo limpiar esas bases.
"Se deben limpiar sobre todo la parte química y los explosivos que pueden estar en algunas áreas panameñas. Eliminar esos explosivos sigue siendo una obligación de Estados Unidos, con la cual tienen que cumplir", destacó.
En torno a las nuevas relaciones bilaterales entre Panamá y Estados Unidos, Jackson aseveró que éstas merecen ser mejores, ya que Panamá juega un papel muy importante en el hemisferio. "Con un nuevo presidente como Martín Torrijos, las relaciones con Estados Unidos deben ser mejores", enfatizó.
Por otro lado, Jackson cuestionó también la guerra que mantiene Estados Unidos en Iraq.