Mediante un comunicado el dirigente de las Organizaciones Contra las Bases Militares en Panamá (OCBAM), Ricardo Castillo, acusa al gobierno nacional de presionar a las autoridades comarcales de Kuna Ayala para que acepten la creación de una Base Naval en Puerto Escocés.
Según Castillo los actuales gobernantes han aprovechado el desplazamiento de la población de estas áreas fronterizas, para enviar a Hugo Guiraud, ex director de Política Indigenista, a fin de convencerlos de que la instalación de esta base protegerá la vida y bienes de los residentes.
Indica que este hecho más que mejorar la situación de los pobladores, tiende a aumentarlos, ya que dentro de estas áreas se sumarán la prostitución infantil y adulta.
Además agrega Castillo, se espera un incrementó de cantinas y burdeles, lo que traerá como consecuencia la desculturización de las diversas etnias que habitan la región.
El comunicado señala que la única manera de resolver los problemas de esas áreas es mediante la incorporación de las mismas al gasto público del estado y la activación real de proyectos económicos dentro de las comunidades que conforman la provincia de Darién y la Comarca Kuna Ayala.
Por otro lado el documento deja sentado el rechazo a la política intervencionista que "viene realizando el embajador de Estados Unidos, Simón Ferro y el Coronel, Charles Wilhem, jefe del Comando Sur".
Asegura que estas acciones norteamericanas tienen el objetivo de violar nuestra soberanía y el principio de autodeterminación.
Castillo responsabiliza a los Estados Unidos de utilizar el problema fronterizo de Panamá, para practicar operaciones de contrainsurgencia con la excusa de la seguridad canalera.