La Fuerza Aérea de Estados Unidos anunció ayer que planea realizar esta semana la prueba final de desarrollo de la bomba convencional más poderosa del arsenal del país, un arma tan grande que es llamada la "madre de todas las bombas".
La Fuerza Aérea prevé detonar una bomba denominada MOAB, guiada por satélite y de 9.800 kilogramos, mañana en la base aérea Eglin, en el noroeste del estado de Florida, dijo Jake Swinson, portavoz del Centro de Armamento Aéreo de la base.
La enorme bomba será lanzada desde un avión de carga MC-130 sobre una zona de prueba en la base, agregó.
"Esta es la última prueba de desarrollo", indicó el portavoz, y señaló que el arma estará disponible para su uso cuando los comandantes militares estadounidenses lo consideren apropiado.
Swinson señaló que la bomba había sido sometida a "escasas modificaciones menores".
El arma había sido sometida a otra prueba previa el 11 de marzo, cuando fue detonada una en esa misma base una semana antes de la invasión a Irak. El estallido produjo una enorme nube de humo en forma de hongo. Previamente se habían realizado pruebas con la bomba inerte, señaló Swinson.
La MOAB rocía una sustancia inflamable sobre el blanco y luego le prende fuego, produciendo una explosión muy destructiva.
La Fuerza Aérea creó el arma como sucesora de la bomba BLU-82, de 6.800 kilogramos, y algunos militares ya han calificado a la MOAB como "madre de todas las bombas", por coincidir sus cifras en inglés con esa definición.
La BLU-82 fue diseñada originalmente para limpiar las zonas de aterrizaje de helicópteros en Vietnam. Fue usada en la Guerra del Golfo en 1991 para desminado y por el efecto sicológico en las fuerzas iraquíes. También fue usada en el 2001 en Afganistán, en túneles que se creía era escondites de miembros de Al Qaeda.
Swinson dijo que la prueba final estaba programada para el martes, pero fue pospuesta hasta el jueves debido a las malas condiciones atmosféricas.