Washington - A sólo dos días antes de que Panamá asuma la completa soberanía y administración del Canal, el gobierno de Estados Unidos reiteró su "plena confianza" de que las nuevas autoridades proveerán un "seguro y eficiente acceso a la vía interoceánica a la comunidad marítima internacional".
Al mismo tiempo, la administración del presidente Bill Clinton pareció estar a punto de iniciar un nuevo capítulo en las relaciones entre los dos países, tal como el mandatario lo había anticipado cuando afirmó a su homóloga panameña, Mireya Moscoso, que ansiaba entrar en una nueva relación de "amistad, cooperación y respeto mutuo".
Esto lo dejó entrever la revelación hecha a El Panamá América de que Estados Unidos está dispuesto a reconsiderar el controvertido tema de la limpieza de los polígonos de tiro de las bases militares abandonadas por Estados Unidos en cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter.
En una sorpresiva declaración, dada la reciente intransigencia de Washington en esta materia, Andrew Koss, un portavoz del departamento de Estado manifestó: "trabajaremos con el Gobierno de Panamá en un esfuerzo cooperativo para determinar los hechos y resolver cualquier discrepancia pendiente".
Este es un marcado cambio de la posición anterior, que puede resumirse en "hemos cumplido y punto".
Koss reveló la nueva posición en respuesta a un llamado de éste corresponsal, solicitando una reacción a las declaraciones del canciller José Miguel Alemán indicando que la próxima semana se abrirán discusiones a nivel diplomático sobre el tema.
"No estamos enterados de que ya se ha fijado una fecha," declaró Koss, quien ocupa el cargo de asesor de información pública para la división de Asuntos del Hemisferio Occidental del departamento.
Tampoco fue posible comprobar una fecha en las oficinas de Arnold & Porter, la firma de abogados que representa a Panamá en el polémico asunto de la limpieza de tóxicos y artefactos explosivos sin detonar que quedaron enterrados en los polígonos de las bases militares que Estados Unidos ocupó desde hace más de medio siglo.
Se supo, sin embargo, que Arnold & Porter había comisionado varios estudios técnicos que sugieren que en algunos casos quizás los patrones utilizados para evaluar los trabajos de limpieza puedan estar sujetos a nuevos cuestionamientos.
"Efectivamente, éstos demuestran que pueden haber nuevos argumentos del lado panameño," señaló una fuente familiarizada con los documentos, aunque no quiso entrar en mayores detalles.
"Nuestra respuesta ha sido "examinemos todos los elementos", lo que no quiere decir que Estados Unidos está a punto de reconocer que no ha completado la labor, tal como fue su compromiso," apuntó la fuente que pidió quedar anónima.
"Lo que sí puedo adelantar es que si se llegara a comprobar que ha quedado algo por hacer, tenemos la mejor voluntad de que no quede en entredicho".
La fuente reconoció que Washington ha experimentado un cambio de orientación en su política hacia Panamá, desde que entró el nuevo gobierno panameño y que el problema de los polígonos es parte de ese cambio.
"Con el gobierno anterior de