El Gobierno evalúa la posibilidad de contener el gasto público, a pesar de que tiene el presupuesto más alto que se ha registrado en el Estado, reveló el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena.
Aunque dijo que a él no le corresponde detallar sobre la posible contención del gasto, sino al ministro de Economía y Finanzas, Héctor Alexander, expresó que es un tema complejo que contempla las medidas que se implementarán en el Presupuesto General del Estado, que asciende a B/ 9.763 millones.
Aclaró que en estos momentos "se mantiene una política de control del gasto público", que no ha llegado a ser una contención, porque "no hay déficit". "Sólo hay una evaluación de los proyectos que no se han realizado, para darles soporte a los que tienen adelantada la ejecución presupuestaria", sostuvo.
El presupuesto récord, que supera en 17% al de 2008, tiene una partida de B/ 3.401 millones para inversión y B/ 6.362 millones para funcionamiento, mientras que para la deuda pública se asignaron fondos por B/ 1.426 millones.
Inauguraciones.
Por otra parte, Arosemena dejó entrever que el reordenamiento de partidas por "insuficiencia económica" que ordenó el Consejo de Gabinete, se debe a que está terminando el periodo de Torrijos y "lo natural" es que todas las instituciones prioricen sus proyectos para que se concluyan, y las demás se dejen pendientes.
"Todo es así de simple", enfatizó.
Una fuente del Ministerio de Economía y Finanzas reveló que se analiza que los "reajustes" de partidas sean para "dar prioridad a los gastos sociales sobre los proyectos".
Esta información no fue desmentida por Arosemena, quien expresó que "es relativo", porque los proyectos que se están ejecutando "se van a terminar y otros no se tomarán en cuenta para dar prioridad a los gastos de inversión social".
Preocupación.
La medida es observada con preocupación por el presidente de la Asociación de Ejecutivos de la Empresa Privada (APEDE), Roberto Alfaro, quien dijo que advirtieron a las autoridades que el presupuesto fuera "más conservador", pero las sugerencias no fueron escuchadas.
El empresario planteó que frente a la crisis económica mundial que se presentó, lo más razonable era inyectar en áreas de infraestructura en vez de hacerlo en gastos de operación.
"Si no hay contención del gasto, vamos a tener un déficit. No se puede estar regalando fondos del fisco en término
social sin definir una política de creación de empleos", agregó.
Por su lado, Arosemena aseguró que se "respetará" el presupuesto, pero que "hay necesidades que tenemos que atender, porque el Gobierno no se puede paralizar por el torneo electoral".