Una comisión conformada por el Gobierno, la Defensoría del Pueblo y dirigentes Naso Teribe viajará mañana hasta Changuinola para evaluar los daños ocasionados a este pueblo tras el desalojo de sus hogares en marzo pasado.
Según Tony Vargas, dirigente del grupo Naso que permanece desde un mes acampado cerca de la Presidencia de la República, las autoridades se comprometieron a darles respuestas cuando retornen del viaje a Bocas del Toro.
Son 17 familias y más de 400 personas que quedaron sin hogar por supuestamente vivir en territorios de la empresa Ganadera Bocas, de Mario Guardia.