Los niños menores de cinco años son, estadísticamente, los más propensos a sufrir accidentes. Aunque es algo fortuito y no previsible, está en nuestras manos hacerles su pequeño mundo más seguro y contribuir a reducir el riesgo de incidentes.
Sin importar la edad que tenga el niño siempre existirán peligros dentro del hogar de los que deberá protegerlos. Lo más recomendable es que realice una búsqueda exhaustiva de todos los elementos detectables y ocultos que puedan ser peligrosos para ellos, y así poder mantenerlos en un ambiente de mayor seguridad
Habitaciones Han dejado de ser un lugar donde sólo dormían y ocasionalmente jugaban, para convertirse además en un espacio multifuncional en el que reciben a sus amigos, ven la tele, estudian, escuchan música, por lo que es necesario tomar medidas, por ejemplo coloque tapas de seguridad en los enchufes y sujete el cableado a la pared para evitar cualquier posible accidente.
No los deje solos Hay que evitar que permanezcan mucho tiempo solos en cualquier habitación sin vigilancia periódica de un adulto.
No permitir bajo ningún concepto que un niño pequeño permanezca en la bañera jugando con el agua sin la adecuada vigilancia. Hay que llenar la bañera con la cantidad imprescindible de agua y vigilar durante el baño a niños y a personas con algún tipo de discapacidad que tengan riesgo de caída.
Productos peligrosos.
Sobre todo los de limpieza y otros potencialmente tóxicos, colocarlos en estanterías o muebles en alto para evitar su ingestión. Impida que tengan acceso a bebidas alcohólicas.
No deben quedar al alcance de los niños objetos que supongan peligro de asfixia o atragantamiento (bolsas de plástico, monedas, botones). Guardar bajo llave los medicamentos.
Seguridad en la decoración infantil Emplear materiales sanos y naturales en la habitación de los niños.
Evitar aglomerados, pinturas y barnices sintéticos; Preferir maderas macizas, con acabados naturales (ceras o aceite de lino), fibras naturales y pinturas al agua. Ventilar diariamente la habitación de los niños para no permitir la acumulación de gases nocivos.
Escoger muebles pesados. Es más seguro que colocar muebles o estantes livianos en la habitación de un menor, ya que - por más que lo vigilemos - siempre querrá treparse a los muebles y es necesario evitar que estos puedan caer encima del niño.