Ante la alarma, Panamá América consultó con el Dr. Olmedo Grimaldo, médico cirujano.
Este indicó que hay estudios que revelan que algunos helados, por falta de refrigeración, se convierten en la incubadora de microorganismos altamente perjudiciales para la salud.
Agregó que en los helados, los variados ingredientes que se utilizan como materia prima, principalmente los huevos y la leche, además de los aditivos son, antes de congelar, susceptibles a la descomposición.
Esto quiere decir que sufren alteraciones que causan el desdoblamiento de proteínas, haciendo que el producto se torne maloliente, se fermente por la producción de ácidos y encimas.
Recalcó que las principales causas de contaminación microbiana en los helados son por refrigeración insuficiente.
Por eso, a la hora de comprar un helado, ya sea en el supermercado o en el minisúper, fijése primero en la fecha de expiración, porque podría estar comiendo un producto contaminado, que actúa como vehículo para introducir microorganismos dentro de su cuerpo.
Estos microorganismos comienzan a multiplicarse produciendo intoxicaciones estomacales e infecciones intestinales que le podrían ocasionar vómitos, diarreas constantes y serios problemas a su salud.
Por eso, se debe ser muy cauto al consumir un helado. Los expertos aconsejan tomar las siguientes medidas de seguridad:
Evite consumir helados que exhiban una débil consistencia, que estén cristalizados o tengan pedacitos de hielo.
Si el helado proviene de máquinas expendedoras, las mismas deberían estar en espacios refrigerados, y no expuestas al ambiente. Evite consumir helados que tengan colores muy fuertes, especialmente amarillos o rosados.
Fíjese que la heladería o puesto expendedor se encuentre en buenas condiciones de higiene, junto a todas sus instalaciones y que no sirvan el helado con cucharas que guarden en baldes de agua.
Está claro que el origen de los helados es muy antiguo.
Hay quienes sostienen que los antiguos romanos son los inventores del "sorbete".
Ellos utilizaban nieve, frutas y miel para preparar este refrescante postre. Parece que Nerón hacia traer nieve de los Alpes para que le preparen esta bebida helada.
Otros con igual convicción, señalan que los chinos, muchos siglos antes de Jesucristo, ya mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas.
Lo cierto es que los conocían y disfrutaban los chinos, turcos, árabes y romanos.