Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Tribunal Electoral y el resto de los funcionarios que ostentan salarios superiores a los 7 mil dólares, deben analizar la reducción de sus sueldos, por la mala situación económica del país, aseguró ayer la ex magistrada de la Corte Suprema, Aura Emérita Guerra de Villalaz.
Manifestó que hay que recordar que ante situaciones de crisis son los propios funcionarios los que deben aceptar la disminución de salarios, como se hizo después de la invasión a Panamá, "cuando desde el presidente Guillermo Endara, los magistrados de la Corte y los ministros de Estado, se rebajaron el sueldo".
Recalcó que frente al aspecto económico y de la situación financiera que vive el país, "la propuesta nos parece ecuánime, ojalá que obedezca a criterios objetivos y científicos, en cuanto a la realidad del país y de las condiciones de disparidad entre salarios tan altos y otros bajos".
Expresó que esa reducción de salarios debe establecerse en una ley general de salarios, "ya que es una necesidad de este país, ante la disparidad de salarios que existe".
Aseveró que esa ley general de sueldos debe incluir a todos los funcionarios del país, a fin de que se den parámetros científicos de la administración de personal y de análisis de las funciones que se le asignan a cada servidor público.
Por otra parte, el legislador arnulfista Jacobo Salas se mostró partidario con la aprobación de una ley general de salarios que regule los sueldos de todos los funcionarios de este país, a fin de evitar algunos "abusos" que se dan en el engranaje gubernamental.
Indicó que en un país como Panamá un salario de B/.10 mil resulta demasiado elevado, sin importar el cargo que desempeñe la persona o la institución en la cual labora.
Indicó que siempre y cuando se pretenda elaborar una ley general de sueldos para todos los servidores del Estado, él estaría en plena disposición de aprobar una iniciativa como ésta.
Señaló que antes de 1968 en las diferentes instituciones del Estado y ministerios había una ley general de sueldos y una escala de salarios que le otorgaba categoría a los diferentes funcionarios y a eso se debe volver.
En la actualidad hay personas que devengan salarios muy bajos, pero son ellos los que enseñan a los recién nombrados y los que cargan con la mayor parte del trabajo porque son los que conocen la institución.
Sin embargo, hay otros que por amiguismo o por favoritismo de parte de los jefes son nombrados con altos salarios, lo que provoca que haya casos de personas que hacen el mismo trabajo, pero unos ganan B/. 300 y otros hasta B/. 3,000.