Unos 10 ex militares, que actúan como testigos protegidos, colaboran con el Ministerio Público para esclarecer los crímenes cometidos durante la dictadura militar.
La fiscal itinerante, Janeth Rovetto, reveló que los militares aceptaron colaborar con su despacho con la condición de mantener su anonimato.
Asegura que los testimonios de estos militares son de gran valor, porque conocen los sitios en donde fueron sepultadas las personas y pueden hacer señalamientos directos.
Además, reveló que en los procesos seguidos en Chiriquí se pidió llamamiento a juicio en los casos de las desapariciones de Ariosto González, Benjamín Miranda, Luis Antonio Quirós. También se solicitó sobreseimiento provisional en el caso de Daniel Quirós.
A la vez, detalló que espera la respuesta de la Sala Penal, respecto a una serie de peticiones de prescripción de la acción penal. Esta fue solicitada por parte de los abogados.
A su juicio, uno de los principales obstáculos para la investigación de estos casos es el tiempo transcurrido y la falta de cooperación de los militares de la época.
El código del silencio y una mal entendida lealtad hacia sus compañeros ha contribuido a mantener la impunidad de los responsables, dijo, recalcando que aún hay militares que prefieren cargar con la responsabilidad, que delatar a sus superiores.