Según el informe elaborado por Edgar Gómez, auditor interno del Parlacen, en el renglón de bono compensatorio se presupuestaron 30 mil balboas, sin embargo, los gastos al mes de septiembre de 2006 ascienden a B/.364,611.
Para los gastos de viajes incluyendo los pasajes, fueron utilizados más de 300 mil balboas sin incluir el pago de viáticos.
Gómez, en su momento, advirtió que la decisión de amortizar directamente los renglones de gastos correspondientes a viáticos y pasajes con un fondo de cooperación de la República China de Taiwan consistente en 200 mil balboas, era violatoria de las normas básicas presupuestarias del Parlacen.
No obstante, en resolución de junta directiva se cuestionó la advertencia del auditor Gómez, pidiéndole que "se limite a actuar conforme a lo que establece su contrato y a no realizar interpretaciones extensivas que no son de su competencia".
El diputado Aquiles Linares Morales, uno de los vicepresidentes del Parlacen, fue uno de los pocos que se opuso a varias de las medidas asumidas por la junta directiva de Palacios, como lo fue la contratación de Roosevelt Cabrera como asesor de la presidencia con honorarios de 3 mil balboas mensuales y por un periodo de 12 meses.
Palacios en su administración se hizo acompañar y respaldar de un grupo de consultores panameños, entre ellos, además de Cabrera, Jaime Porcel, Rubén Murgas, Gadia Torrijos y Marco Calderón, algunos con salarios mensuales de B/.3,000.00.
El presidente del Frente Nacional Contra la Corrupción, Enrique Montenegro, ante tales hechos y las revelaciones de este informe, pidió a la Contraloría de la República investigar estos manejos, porque allí hay fondos del Estado panameño.
Las autoridades locales, dijo, deben pronunciarse después de conocer este informe y ordenar una auditoría para ver si los fondos panameños asignados al Parlacen han sido bien manejados.
Excesivos gastos y viajes en el Parlacen
Algunos se opusieron al despilfarro, pero no fueron escuchados.