El Comité de Familiares de Desaparecidos Héctor Gallego (COFADEPA H-G) exigió ayer al procurador José Antonio Sossa que ordene la conducción del exmayor de las Fuerzas de Defensas, Heliodoro Villamil, para someterlo a un examen psiquiátrico que determine si puede declarar cuál fue su participación, y la de otros militares, en los homicidios de las personas que fueron sepultadas en las fosas clandestinas ubicadas en los terrenos del antiguo cuartel de Los Pumas, en Tocumen.
Una placa militar con el nombre y las generales de Villamil fue encontrada hace dos semanas en una de las tumbas clandestinas descubiertas en el cuartel de Los Pumas. Federico Britton, coordinador del COFADEPA H-G, dijo el Ministerio Público debe hacerle un examen a Villamil para establecer si realmente padece trastornos mentales que le impiden explicar por qué su placa estaba en la fosa.
Britton también se quejó por la respuesta que Sossa dio a los familiares de los desaparecidos que solicitaron la agilización de las investigaciones. "La respuesta del procurador fue que el Ministerio Público no puede andar abriendo huecos por todos lados y eso nos parece una respuesta irrespetuosa e incorrecta", alegó el dirigente de los parientes de los desaparecidos.
"Lo que está ocurriendo en el cuartel de Los Pumas prueba de que sí existen fosas clandestinas y hay que proseguir con esa investigación, sin embargo, nos abstenemos a hacer especulaciones sobre las razones por las cuales la Procuraduría no ha avanzado en esta dirección", agregó Britton.
En tanto las intensas lluvias -fuera de temporada- inundaron las fosas que el Ministerio Público abrió en los terrenos del antiguo cuartel de Los Pumas, lo cual impidió que ayer continuarán las excavaciones para encontrar más osamentas de personas desaparecidas durante la dictadura militar, dijo una fuente oficial.
Funcionarios judiciales drenaron ayer las fosas clandestinas con bombas especiales para sacar la gran cantidad de agua que se acumuló a causa de las fuertes y constantes lluvias del pasado fin de semana.
Las autoridades esperan que el terreno presente mejores condiciones para iniciar la excavación de una quinta tumba clandestina. "Todas las fosas quedaron convertidas en piscinas", dijo un funcionario de instrucción.
Un total de cinco osamentas humanas han sido desenterradas de los predios del antiguo cuartel militar de Los Pumas, el último de los cuales tenía los brazos atados a la espalda, el cráneo estaba cubierto por una capucha de tela y calzaba botas militares.
Según cifras del Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá (COFADEPA), durante la dictadura militar de los años 70 y 80 desaparecieron o fueron asesinadas unas 120 personas. Sólo el cuerpo de Heliodo Portugal ha sido encontrado.