Tras una asamblea general extraordinaria, empleados de los Correos y Telégrafos exigieron ayer al contralor Alvin Weeden que no recorte el presupuesto destinado para la compra de equipos, como parte del proceso de modernización de la institución, y advirtieron que pelearán hasta las últimas consecuencias para evitar que esto ocurra.
De acuerdo con el secretario general de la Asociación de Empleados de los Correos y Telégrafos, Rogelio González, existen las órdenes para la compra de computadoras y faxes, entre otros equipos necesarios para modernizar los Correos, pero esta compra se puede ver afectada ante el anuncio del contralor de que hará una serie de recortes al presupuesto estatal.
Los trabajadores exigieron también al contralor el pago de viáticos a los que llevan mensajería a todo el país y que no han recibido sus pagos desde hace 10 meses.
Lo sorprendente de esta situación, según González, es que los viáticos de los altos funcionarios de los Correos, sí son pagados, pero los trabajadores de base tienen que costear su alimentación, entre otras cosas, con su propio salario.
"Eso no puede seguir dándose. Le vamos a solicitar al contralor Weeden, que ordene el pago de esos viáticos lo más pronto posible, y que no recorte lo que es la compra de equipos, porque esto atrasaría la modernización de la institución, que ya ha empezado", destacó.
Indicó que frente a esta situación ya anunciada por el contralor, los trabajadores le van a pedir que no recorte esta compra. "De darse ese recorte nosotros vamos a pelear", advirtieron.
González explicó que este año se estaría utilizando 1 millón 250 mil balboas para la compra de equipos, uniformes y otros equipamientos para los empleados de Correos y Telégrafos, como parte del proceso de modernización.
Los funcionarios discutieron también la posibilidad de que se concrete un ajuste salarial cercano al medio millón de balboas y que serían pagados a partir del 2004, ya que en la institución existen funcionarios con más de 20 años de estar laborando en la entidad que sólo cobran 200 balboas mensuales.