Políticos, obreros, religiosos, sociedad civil, gremios docentes, entre otros grupos, están furiosos con las altas autoridades de Salud.
A tal punto que agrupaciones como el Frente Nacional por los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO), el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), Cambio Democrático (CD) y la Coordinadora de Unidad Magisterial (CUM) están solicitando la renuncia del ministro de Salud, Camilo Alleyne, y del director de la Caja de Seguro Social, René Luciani.
En tanto, organizaciones como la Asociación Médica Nacional, el Colegio de Médicos y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) concluyeron que si una vez finalizadas las investigaciones se demuestra que sobre estas dos autoridades recae algún grado de responsabilidad, deberán ser castigados con toda la rigurosidad que la situación requiera.
Los grupos consultados por el Panamá América coincidieron que las muertes en la Caja de Seguro Social son "imperdonables", por lo que instaron al Ministerio Público (MP) a llegar hasta las últimas consecuencias en las investigaciones y sancionar a los responsables.