El presidente del senado de Colombia, Carlos García Orejuela, de visita en Panamá, dijo ayer que la medida anunciada por la presidenta panameña, Mireya Moscoso, podría afectar las relaciones comerciales entre ambas naciones y podría ahuyentar la inversión colombiana.
Después de una reunión con el Presidente del Organo Legislativo panameño, Rubén Arosemena, en la cual analizó este y otros temas, reconoció que en el área de la frontera, los problemas de delincuencia, tráfico de armas, drogas, violencia y otros son generados por ciudadanos colombianos, pero insistió en que imponer estas barreras no resolverían el problema.
García Orejuela dijo que al establecer estos controles se ahuyentaría al inversionista y al turista colombiano que ha salido de su territorio en busca de otros horizontes para su capital.
Añadió que si en Panamá se establecen obstáculos para el turista e inversionista colombiano, éste buscará otras naciones que le abren las puertas a este capital que genera riquezas para la economía y puestos de empleo.
El parlamentario mencionó el caso de Costa Rica que hace un par de años recibió una significativa inyección de capital colombiano, pero en determinado momento empezó a poner obstáculos y los inversionistas decidieron traer su capital para territorio panameño.
García Orejuela dijo que en su momento inversionistas colombianos establecieron empresas de turismo, fábricas de muebles, metales, computadoras, constructoras de viviendas y otras que decidieron salir de territorio tico hacia Panamá y otras naciones en busca de mejores oportunidades.
Insistió en que no se justifica que cuando el mundo camina hacia un futuro globalizado, sin fronteras y se hacen esfuerzos para eliminar cualquier tipo de obstáculo que pueda afectar el intercambio comercial, los gobiernos tomen acciones "facilistas" en lugar de buscar mejores alternativas.