El Consejo Municipal de Panamá acordó, en su sesión de ayer, exigir a las empresas constructoras de edificios, barriadas o industrias, que incluyan una planta procesadora de aguas servidas, lo que implica que la dirección de Obras y Construcciones del Municipio no dará el permiso de ocupación, si las edificaciones no cumplen con este requerimiento.
En tal sentido se manifestó el presidente del Consejo Municipal, Julio Crespo, quien dijo que para dar cumplimiento a esta disposición se coordinará con la Cámara Panameña de la Construcción a fin de que se dé un tratamiento adecuado de las aguas negras y minimizar sus efectos en los ríos y en la Bahía de Panamá.
El Consejo Municipal también aprobó la campaña "Si la botas se nota", cuya iniciativa es responsabilidad del alcalde Juan Carlos Navarro, pero que cuenta con el respaldo de los 19 concejales, afirmó Crespo. La campaña es para concienzar a la población de no botar basura en la calle.
También se trató en la sesión de ayer una donación por parte del gobierno japonés a través del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por la suma de 432 mil dólares al Municipio de Panamá.
Crespo explicó que con esta donación se revisará la posición financiera del municipio, se hará un plan para su mejoramiento, se iniciará su aplicación y la definición de la estrategia para la modernización de cada una de las tareas, tales como el manejo de desechos sólidos, mercados públicos, estacionamientos y otros problemas.
Por su parte, el alcalde de la ciudad de Panamá, Juan Carlos Navarro, señaló que la donación del BID traerá inversiones y proyectos, ya que se están abriendo puertas para resolver problemas de índole social y económico de los residentes de la capital.
Igualmente, el Consejo Municipal aprobó una resolución para mejorar la seguridad en el corregimiento de Chilibre, que se fortalece con la reciente promoción de sesenta policías municipales que se suman a las tareas de vigilancia, afirmó Navarro.