Un grupo de refugiados cubanos que se encuentra en Panamá desde 1992, solicitó la intervención de la Defensoría del Pueblo ante otras autoridades, para que se les proporcione un estatus de permanencia y así poder trabajar en el país.
Por su parte, la defensora del Pueblo, Mónica Pérez, expresó que la queja interpuesta por estas personas será investigada y comunicada al director nacional de Migración, Ricardo Vargas, para que le busque una solución legal al asunto.