El Segundo Tribunal de Justicia aplicó una pena de 12 años de prisión para el excapitán de las Fuerzas de Defensa, Jorge Eliécer Bernal, por el asesinato del dirigente obrero Sixto "Yito" Barrantes, hecho ocurrido el 14 de marzo de 1996.
La sanción impuesta a Bernal se adiciona a la condena de 10 años de cárcel aplicada por el mismo tribunal en su contra, por su participación en el homicidio del empresario Manuel Vásquez, quien fuera asesinado en 1987.
De acuerdo con el Tribunal, la sentencia se fundamenta en que para la comisión del hecho, Bernal contó con el auxilio de varias personas que facilitaron su ejecución con impunidad.
En la audiencia celebrada por el Segundo Tribunal de Justicia, varios testigos señalaron que Bernal, quien se encontraba al mando de los batallones antidisturbios, conocidos como los "Doberman", junto a otros 10 agentes policiales, golpearon y patearon a Barrantes.
El Tribunal estableció que la muerte de Sixto Barrantes se debió, como consecuencia del ejercicio abusivo de las atribuciones de los miembros de los Dobermans, los cuales sobrepasaron los límites de lo necesario bajo el pretexto de sofocar una manifestación pública.
Sixto Barrantes fue muerto el 14 de marzo de 1986, cuando participaba de una manifestación convocada por el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO). El occiso, que pertenecía al Sindicato Unico de la Construcción (SUNTRACS) recibió un disparo de escopeta a corta distancia que le produjo lesiones mortales.
Durante más de 13 años los familiares de Barrantes esperaron la ejecución de la audiencia en donde un jurado de conciencia dio un veredicto condenatorio contra Bernal.
No obstante, el exmilitar se mantiene prófugo, aunque existen indicios que ingresa periódicamente a la provincia de Chiriquí procedente de Costa Rica.
La Cancillería solicitó la extradición, pero ésta no se contrató porqué nunca fue ubicado en ese país.