El diario Panamá América, en su afán de servicio a la comunidad, ha descubierto mediante una investigación periodística que la organización del narcotraficante Pablo Rayo Montaño, haciéndose pasar por una compañía seria, logró vincularse a través de contratos a algunas empresas estatales, una de las cuales resultó ser la Autoridad del Canal de Panamá, ACP.
La referida investigación en ningún momento pretendía señalar que la ACP, o algún otro ente oficial, estableció los nexos con esta empresa narcotraficante a sabiendas del trasfondo criminal que la sustenta.
Muy por el contrario, lo que se busca es llamar la atención sobre la fragilidad del sistema panameño, al que le es difícil distinguir entre una compañía seria y una de origen delictivo al momento de contratar prestaciones, por lo que es urgente crear los filtros que sirvan para detectar y frenar el crimen.