Durante los cinco primeros meses de la administración de la presidenta Mireya Moscoso, sólo se han destituido un total de 3 mil trabajadores de los 150 mil funcionarios que hay a nivel nacional, reveló ayer el ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, Joaquín José Vallarino III.
Sin embargo, la Federación Nacional de Servidores Públicos (FENASEP) a través de su secretario general, Leandro Avila, aseguró que el número de funcionarios estatales despedidos supera las 8 mil personas y que esta cifra podría incrementarse en los próximos meses.
No obstante, el ministro Vallarino III argumentó que el problema de la FENASEP es que no quiere entender que al asumir el gobierno la presidenta Mireya Moscoso había una gran cantidad de empleados públicos que se mantenían laborando en el sector oficial por contrato, el cual se venció el 31 de diciembre, pero ellos los quieren considerar como despidos.
Adicional a lo anterior, dijo el titular de Trabajo, "muchos empleados públicos entraron a la Carrera Administrativa sin haber cumplido con todos los requisitos que ésta impone como la antigüedad, la capacidad, los años en el puesto, pero fueron incorporados ilegalmente".
"Para sorpresa nuestra muchos empleados fueron incorporados a la Carrera Administrativa entre el 3 de mayo y el 31 de agosto de 1999. En este período se incorporaron más de 8 mil trabajadores que cumplían con los requisitos que exige la Carrera Administrativa y muchos de ellos se fueron", precisó.
Agregó Vallarino III que por otra parte se ha destituido a un número plural de trabajadores involucrados en problemas de botellas y corrupción y "nosotros hemos dicho que no vamos a aceptar personas que cobren cheques sin trabajar".
"Estamos luchando por establecer un gobierno decente, donde sintamos todos los panameños que vamos acudir a un ministerio o una entidad autónoma y nos van a atender con decencia, y les va a importar quiénes somos nosotros", apuntó el alto funcionario.
Manifestó además que "la presidenta Mireya Moscoso está empeñada, como todos nosotros, en adecentar el gobierno y establecer una lucha frontal contra la corrupción".
Añadió que los involucrados en actos de corrupción, los incluidos ilegalmente en la Carrera Administrativa, los puestos de libre remoción y las botellas, suman una cantidad de personas que han sido removidas de los puestos en el gobierno, "pero no por razones que hayamos forzado".
"No hay despidos masivos, no hay persecución, no hay politiquería en las destituciones que se han hecho y esa es la parte que la FENASEP no quiere entender", dijo Vallarino III.