El Servicio Nacional de Migración (SNM) explicó, mediante un comunicado, que ante el creciente número de nicaragüenses que ingresa al territorio nacional en excursiones y que luego se quedan de manera ilegal, se adoptaron medidas migratorias en la frontera entre Panamá y Costa Rica.
Las autoridades panameñas les están exigiendo boletos de regreso vía área.
Migración reaccionó luego de que en La Prensa de Nicaragua, el vicepresidente del Parlamento Centroamericano (Parlacen), Jacinto Suárez, condenó el endurecimiento de esas medidas.
De acuerdo con Suárez, los comerciantes y excursionistas que utilizan los autobuses no disponen de capacidad económica para adquirir boletos aéreos.
Sostuvo que las restricciones migratorias son "ridículas", porque afectan la actividad comercial de Panamá.