En medio del estupor de asistentes y expositores de EXPOCOMER 2005, decenas de jóvenes azafatas, contratadas por empresas extranjeras expositoras, fueron sacadas abruptamente de la feria por agentes de seguridad por ser menores de edad; y al menos un comerciante español afectado dijo haberse quejado, mientras comentaba con sus colegas: "parece que en este país esto es ilegal".
Consultado, el abogado del evento, George Garney, negó que la medida obedeciera a restricciones legales, pues los menores, quienes, dijo, pueden trabajar con autorización de sus padres y ciertas limitaciones.
El problema, explicó, es que el reglamento de la feria "prohibe el ingreso de menores".
En contrario, otro letrado presente opinó que "el reglamento violaría el derecho al trabajo"; aunque es posible que haya sido mal interpretado, pues una cosa es "ingresar a la feria" y otra "trabajar o ser parte de ella". "¿Cómo pueden "discotequear" y no trabajar?".