Las medidas de contención del gasto público se extenderán a varios municipios del país y tampoco se autorizarán gastos para fiestas de fin de año, advirtió ayer el contralor de la República, Alvin Weeden.
Indicó que en los próximos días enviará una circular a varios municipios del país para que apliquen recortes y ajustes, porque cada entidad tiene que efectuar su aporte para evitar un déficit fiscal.
Detalló que también se reunirá con los Representantes de Corregimiento para que brinden su cuota en la contención, porque sólo se ha visto la intención del alcalde Juan Carlos Navarro de enfrentar el problema.
"Hemos conversado con el señor alcalde para que haga contención del gasto municipal para que los éstos vayan de acuerdo con los ingresos", recalcó Weeden.
Subrayó que sólo refrendará los contratos que estén sustentados en los ingresos existentes y no se darán subsidios.
"Quiero pedirles a los representantes de corregimiento que eviten los gastos que no sean prioritarios, los gastos de fiestas, así como se lo hemos comunicado al Gobierno desde hace dos años", apuntó.
Weeden negó que las medidas de contingencia abarquen despidos en el municipio o en el Gobierno, pero sí aclaró que desde hace varios meses están suspendidos todos los nombramientos.
"Hace meses no se está nombrando a nadie y se les ha pedido a los ministros que no firmen contratos de servicios profesionales, porque no hay partida para nada extra", agregó.
Puntualizó que hasta el momento se ha logrado un ahorro de más de B/.75 millones por las medidas de contención del gasto, pero aún falta más.
Debido a los ajustes ordenados por el Gobierno Nacional en el Presupuesto General del Estado se ha generado un conflicto entre el Organo Ejecutivo y la Asamblea Legislativa, porque este último argumenta que existen "presiones" para la ratificación de Winston Spadafora como magistrado de la Corte Suprema.
Bajo la anterior administración de Ernesto Pérez Balladares también la Contraloría tomó acciones para controlar los gastos de los concejales, quienes ofrecían múltiples regalos a los ciudadanos de sus corregimientos para las celebraciones de fin de año.
El contralor de turno indicó en su momento que quienes quisieran hacer fiestas, que sacaran los fondos de su bolsillo, lo que no fue del agrado de los concejales.