Un grupo de operadores del metrobús se declaró hoy en una huelga de “brazos caídos”, una acción de protesta que incluyó la no movilización de buses del transporte público del sector Este.
La actual dirigencia de los operadores desmintió el llamado a paro, dejando de manifiesto la crisis interna de este sindicato, en detrimento del servicio de transporte público y de los usuarios.
El ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, también salió temprano a afirmar que el servicio era normal, pero diversos reportes en redes sociales dieron cuenta de paradas repletas y largas filas en sectores como Tocumen y la 24 de Diciembre.
División
Las facciones de operadores enfrentados están divididas en un grupo que dirige el exsecretario del Sindicato de Operadores del Metro Bus, Antenor Guadamuz, los dirigentes Lenín Vargas y Kayra Solís.
En tanto que la vocería oficial del sindicato está en manos de Edacio Espinoza, Jorge Surdo, entre otros, quienes denunciaron que Guadamuz no está habilitado para hablar, y revelaron que tiene una demanda penal por supuesto malos manejos de fondos sindicales.
No obstante, los operadores de brazos caídos reiteraron que el movimiento de protesta no es de un solo dirigente, sino el sentir de la masa de los trabajadores, que piden que se aclare el monto de las horas extras que se les adeudan, y que se les cancele de inmediato.
Según se definió en un arbitraje, la empresa administradora del servicio del metrobús, debe pagar a los trabajadores la suma de $ 2.8 millones en concepto de horas extras.