En el fallo donde fueron sobreseidos los detectives Gioconda Veliz, Kenneth Brown e Irving Francis Fothy, se determinó que la prueba del polígrafo que se realizó no fue contundente para la vinculación de los sospechosos en el homicidio del inspector Franklin Brewster.
El magistrado ponente del Segundo Tribunal de Justicia, Luis Mario Carrasco, acuerpado por su colega Joaquín Ortega, acreditaron que en el caso de Irving Francis Fothy no había prueba. Solo se le aplicó el polígrafo y sobre esta prueba ya se han hecho consideraciones en torno a su validez.
Durante la investigación se menciona cómo Gioconda Veliz, quien era jefa de inteligencia de la Unidad Sensitiva de la Policía Técnica Judicial (PTJ), fue sometida al polígrafo.
"Cuatro sujetos del Buró Federal de Investigaciones (FBI), la interrogaron sin la presencia de un policía panameño ni personal de la Fiscalía, torturándola por casi cuatro horas y presionándola", señala el fallo.
Durante la investigación del homicidio de Brewster no se pudo concluir con exactitud si el envenenamiento del jefe de la Unidad Sensitiva de la PTJ, "se debió a la comida que ingirió en la oficina, misma que había traído de su casa".
Agrega la sentencia que tampoco hubo exactitud si accidentalmente en el momento en que Brewster salió el 3 de julio de 2006, a un banco comió o bebió algo contaminado, resultado de la intervención dolosa o culposa de un tercero.
Fiscalía.
Para el fiscal Primero Superior, James Bernard quien pidió el llamamiento a juicio para los tres imputados, el fallo del tribunal en primera instancia merece un análisis para tomar una decisión.
Bernard dijo que existen las diligencias de carácter científico dentro del proceso que dio como resultado el envenenamiento de Brewster. Aseguró que las investigaciones deben continuar.