EN LO que va de 2007, más de una docena de asegurados han sufrido la amputación de una de sus piernas debido a los trámites burocráticos que lleva la compra de sesiones de oxigenación hiperbárica para tratar la diabetes en la Caja de Seguro Social (CSS).
Se requieren hasta ocho firmas de funcionarios para autorizar la compra de un fármaco o un tratamiento "especial" y poder salvarle la extremidad afectada a un paciente. Esto puede tomar hasta cuatro semanas, dependiendo de la "voluntad" de los funcionarios.
En el último año la institución gastó B/.500 mil más (B/.3 millones, frente a B/.2.5 millones de 2005) en la compra de medicinas para pacientes diabéticos.
Incluso la compra de sesiones de oxigenación hiperbárica, idénticas a las que le suministraron al subdirector de la CSS, Aníbal Illueca, en el Hospital San Miguel Arcángel (HISMA), toman hasta un mes en ser resueltas en el Seguro.
Esto ha puesto en riesgo la salud de los pacientes en muchas ocasiones.
Reportes del HISMA dan cuenta que Illueca, al igual que cualquier asegurado, tuvo que soportar los trámites burocráticos para adquirir la terapia hiperbárica que mejoró en un 90% la lesión de su "pie diabético".
Lo criticable en este caso, según médicos, es que hay pacientes que requieren el tratamiento "urgente" y, sin embargo, tienen que esperar el mismo tiempo que el subdirector de la CSS (un mes aproximado), a pesar que éste último tenía una lesión "no muy grave".
Tal es el caso de un niño de apenas tres años (se pidió la reserva del nombre) a quien le diagnosticaron "herpes cerebral" en febrero pasado. Esta enfermedad le provocó parálisis en gran parte de su cuerpo.
El menor fue referido de "urgencia" al HISMA para recibir 10 sesiones de terapia hiperbárica, pero tuvo que esperar un mes (hasta marzo) para que saliera la orden de compra y recibir el tratamiento.
Al pequeño, posteriormente, le recomendaron 50 sesiones de este tratamiento y solo 10 fueron pagadas por la CSS (cerca de B/.2, 050.00).
El resto fue competencia de los familiares que tuvieron que realizar "rifas" y pedir donaciones para costear el tratamiento.
La CSS, en cambio, pagó las 20 sesiones de Illueca, según consta en el expediente que se le abrió al funcionario en el HISMA.
¿La razón? La referencia médica supuestamente decía que para lograr un resultado óptimo en el funcionario se debían aplicar 20 sesiones.
Otro caso emblemático que estaba medio oculto hasta que fue desnudado por este escándalo, es el de un paciente diabético que fue referido al HISMA para recibir oxigenación hiperbárica por problemas en una de sus piernas. Sin embargo, cuando salió la orden de compra ya le habían amputado la pierna.
Frente a esta situación, el defensor del pueblo, Ricardo Vargas, recomendó a las autoridades de la CSS rendir una explicación pública sobre este tema, partiendo de que todos los asegurados, incluyendo a Illueca, tienen derecho a recibir una atención médica oportuna, de calidad y sin trato preferencial.
La oxigenoterapia hiperbárica es un tratamiento lógico para el pie diabético y la única institución sanitaria que la suministra "legalmente" es el HISMA a través de una empresa externalizada.
La terapia consiste en someter al paciente respirando oxígeno puro a la presión que supera la atmosférica.
Falta de tratamiento, peligro para diab'e9ticos
Mientras el subdirector de la CSS recibe ayuda, otros pacientes no tienen esa suerte.