No obstante, para diversos sectores el documento es un paso, pero no es la solución final al problema.
Para el empresario John Bennett no basta con que se hagan códigos de ética si las personas que se suponen son responsables y los ciudadanos en general no quieren ser éticos.
Y es que según opinó, los mecanismos para hacer las cosas bien siempre han estado allí, la diferencia es que no se hacen cumplir.
Los siguientes pasos deben venir de la misma ciudadanía, que según Bennett, ya está tomando conciencia de lo que es ético.
"En la medida en que la gente empiece a rechazar hechos, como que un funcionario de alto rango nombre en los puestos públicos a gente que votó por él, se estará en el camino correcto", puntualizó.
Y es que según explicó, la gente ve esto como normal, cuando es una inmoralidad de proporciones extraordinarias, al tener un alto costo para la población.
Advierte que no hay que ilusionarse más de la cuenta porque "ahora nos toca pasar de la indignación a la decisión".
Magali Castillo, de la Alianza Ciudadana Pro Justicia, agrega otro aspecto, y es que el culpable de los problemas en la administración pública es la no aplicación de la Ley de Carrera Administrativa.
Para Castillo, de la manera en que el gobierno respete la Ley de Carrera Administrativa, así los funcionarios respetarán el código de ética, porque al final de cuentas muchos de los problemas surgen por la forma en que fueron nombrados.
Sin embargo, es de la opinión de que ningún código de ética es efectivo, si no se le da la debida divulgación y educación a los servidores públicos; al igual que un cambio de mentalidad en donde se tenga claro que los puestos públicos no son un botín político ni el gobierno es su finca privada.
¿Puede o no un código de ética cambiar la conducta humana? El sociólogo Danilo Toro responde a esta pregunta con otra... "¿Ha cambiado acaso la Biblia la conducta de la gente?"
"Ningún documento tiene la facultad de cambiar a la gente si ésta no se decide a cambiar", destacó.
La conducta de la gente está basada en parte a una buena dosis de voluntad o albedrío. No obstante, destacó que la virtud del documento es que fija parámetros para esa discrecionalidad individual.
Recalcó que el código establece definiciones para aspectos en donde la gente no puede actuar al libre albedrío y fija contornos a la actuación, que finalmente disminuyen los riesgos.
Los códigos de ética surgieron en el año 1900, a raíz de las reformas de finales del siglo XIX.
Cumplen con las siguientes características: especificidad, publicidad, claridad, brevedad, practicidad, revisabilidad y ejecutabilidad.
Programas de capacitación y entrenamiento ético son entre otros, los métodos que permiten llevar a la práctica la aplicación y el cuidado de las conductas éticas en las organizaciones, entre éstas, las estatales.