LA BASURA hospitalaria es vertida en los rellenos sanitarios del país, sin cumplir con las normas de seguridad internacionales.
Esto preocupa al Ministerio de Salud (MINSA), que reconoce que esta mala práctica pone en peligro a la comunidad.
Elvis Bósquez, de la Coordinación de Residuos del MINSA, explicó que lo correcto sería depositarlos en una celda sanitaria, que es una zanja protegida por la tierra, para alejar del riesgo a las personas.
Tener un área de acceso restringido disminuye el peligro de que entren en contacto con estas sustancias y equipos, dijo.
El MINSA ha hecho operativos en estos rellenos, para advertir a los pepenadores sobre el riesgo al manipular estos desechos, pero la insistencia de estas personas persiste.
Además, ha insistido a que en los diferentes municipios construyan en sus rellenos sanitarios estas celdas de seguridad.
También se adelanta un programa en los rellenos rurales, en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Bósquez recordó que en los rellenos se debe compactar la basura con tierra, y muchas veces, por no tener suficiente material, transcurren varios días sin que los desechos hospitalarios sean cubiertos.
La funcionaria se quejó de que la capacitación a los funcionarios a veces se pierde por política, debido a las destituciones y traslados registrados con cada cambio de gobierno.
Por ahora no se han registrado incidentes graves, pero algunas personas se han cortado o pinchado con agujas, lo que puede causar infecciones y hasta la muerte.
Lo ideal sería usar guantes, mallas para la boca y botas, recomendó.
En 2006, a la Coordinación de Desechos se le asignó un presupuesto de B/.500 mil, suma considerada "muy baja", pues en el país no hay rellenos sanitarios, sino vertederos que causan problemas de malos olores, mosquitos y quemas.
Esto empeora por la falta de celdas de seguridad, además del manejo indebido de los rellenos.
Un estudio del MINSA a nivel nacional determinó que los municipios son muy pobres y no tienen capacidad económica para entrenar personal, comprar equipos, máquinas compactadoras y herramientas de seguridad.
El manejo indebido de estos desechos puede producir, además, contaminación hídrica en las calles, barriadas, casas y en los sitios de disposición final, por la descomposición de éstos, que producen los denominados liccidiados, que son más contaminantes que las aguas negras.
Estos líquidos podrían ir a los cauces de los ríos o a las fuentes subterráneas de agua, contaminando pozos de agua potable y por consiguiente, afectar la salud.
También causan infecciones nosocomiales en los centros hospitalarios, afectando a los pacientes.
Francisco Rivas, de la Asociación para la Promoción de Nuevas Alternativas de Desarrollo, dijo que el mayor reto en Panamá es saber separar los desechos hospitalarios peligrosos del resto, que no representa peligro.
Advirtió que una parte es peligrosa, porque tiene patógenos que contaminarían al resto de la basura si son mezclados.
Señaló que en Panamá no se cumple con este ciclo, porque no hay camiones especiales para el transporte de los desechos sólidos hospitalarios y los mismos son transportados con el resto de la basura.
Le preocupa también la posibilidad de que los pepenadores saquen material peligroso con fines desconocidos, así como la falta de divulgación hacia la población en general.
Abraham Goti, de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD), dijo que en la capital sí tienen una cuadrilla de 9 personas, que recolectan exclusivamente estos desechos, así como un vehículo alquilado para ese trabajo.
Este personal está separado de la recolección normal y lo hace muy discretamente para evitar que otros, sin conocimientos manejen estos desechos.
Además, aseguró que este personal trabaja con uniformes de mangas largas, botas especiales y guantes, mientras una vez al año se les practican los exámenes de rigor, al igual que se les capacita.
Para evitar que los pepenadores recojan los desechos, con uno o dos volquetes sellan el sitio donde son arrojados.
Goti reconoció que en Cerro Patacón no hay celdas sanitarias, pero las llevarán a licitación.
Faltan estructuras para manejo de desechos
Corren peligro las personas y el medio ambiente que rodea los vertederos en todo el país.