La huelga que ha mantenido a la región de Bocas del Toro como un campo de batalla ha dejado luto, dolor y desesperanza entre los habitantes de esta provincia.
Niños, ancianos y mujeres indígenas son las víctimas de este conflicto. De acuerdo con lo narrado, no esperaban que la situación se fuese a tornar violenta.
Félix Morales, quien vive en la Barriada 4 de Abril, relató a Panamá América que en su comunidad hay cerca de 20 heridos que no han acudido a los centros hospitalarios a recibir atención médica por temor a ser apresados por la Policía Nacional (PN).
Expresó que tiene cinco días de no saber del paradero de su hermano Abelardo Morales, de 28 años, quien participó de los enfrentamientos con la Policía Nacional.
No sabe si está herido en algún hospital, si ha sido trasladado a la ciudad capital o lo peor... si ha fallecido.
Dijo que la fuerza pública irrumpió con perdigones y bombas lacrimógenas en horas de la noche a la barriada y no les importó la presencia de niños.