Nación

Familiares sufren secuela de tragedia

Vecinos hacen colecta para que hijos y esposa del ebanista, que está grave, puedan comer e ir a la escuela.


LOS familiares y sobrevivientes del accidente del bus 06 que se incendió cerca del templo Hosanna en la Martín Sosa, se quejan de no haber recibido un tratamiento sicológico ni económico ante la tragedia que hoy cumple su primer mes.
David Ramírez perdió a su hijo de 26 años. Llevaba el mismo nombre que él. Según Ramírez, ha habido mucha insensibilidad de los fiscales y de las autoridades al atender el caso, ya que al buscar ayuda psicológica en una fiscalía se le sugirió que fuera al Seguro Social en donde habría que esperar por lo menos tres meses para ser atendido, cuando en realidad necesita ayuda psicológica inmediata.
A un mes del incendio del bus, nadie del Gobierno le ha ofrecido apoyo a la esposa del ebanista Luis Contreras, quien está en estado crítico en el Hospital Santo Tomás.
Hasta ese trágico día, Luis era "la cabeza de la familia". Ahora sus tres hijos, todos adolescentes entre 11 y 15 años, sienten la escasez económica que hay en el hogar.
No es para menos. Nereida Sánchez, esposa de Luis, no trabaja desde hace un mes por estar pendiente de la salud de su compañero. Sus empleadores no la han despedido, pero tampoco le han pagado en todo este tiempo.
Para Nereida, el día a día es lo más difícil. De por sí, explica, vive una agonía cada vez que tiene que ir al hospital. La incertidumbre se apodera de ella con sólo pensar que podría recibir alguna mala noticia.
Pero esa angustia se magnifica ante la necesidad. La situación es tan crítica que en la escuela de su hijo más pequeño, como entre los vecinos, han hecho colectas de comida seca y efectivo para que tengan para "el pasaje".
Nereida nunca ha hablado con Luis sobre la tragedia, pero independientemente se prometió nunca volver a subir a un "corredor". No por represalia ni por miedo, sino porque ahora los siente inseguros.
Cornelio Rivas es un sobreviviente de aquella tarde trágica. También clama por atención sicológica. Dice que no puede evitar cerrar los ojos y evocar el terror de ese día. Él quiere olvidar lo sucedido, pero aquellos momentos en que vio a niños y adultos intentando salir del bus sin éxito, jamás se borrarán de los recuerdos, que intermitentes, aparecen en su memoria.
Aunque parezca increíble, Rivas es funcionario del Ministerio de Salud y no ha recibido atención sicológica ni siquiátrica. Cada vez que pasa por el lugar de la tragedia no puede contener las lágrimas y le pide a Dios que le dé fuerzas para seguir adelante.
"Desde aquel día tengo que dormir con la luz encendida", confesó Rivas, que a la fecha no sabe explicar cómo logró escapar de la tragedia.
Hoy, a las 5:00 p.m., realizarán una romería en el lugar de la tragedia.
"Varón, yo quería seguir sacando personas con vidas, pero todo fue tan rápido que no pude. Me siento un poco mal por esto", comentó Cornelio Rivas, quien pudo rescatar con vida a tres personas del bus 06, entre ellas a una señora que sufrió severas quemaduras en su cuerpo.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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