En medio del dolor y la impotencia, familiares, amigos, compañeros y vecinos dieron el último adiós a la estudiante Maryori Paola Herrera, quien murió de un disparo en la cabeza cuando salía del colegio Elena Chávez de Pinate, ubicado en Juan Díaz.
Las honras fúnebres se iniciaron a las tres de la tarde en la capilla de Río Hato, en Antón, con una misa de cuerpo presente, en la que los dolientes pidieron a Dios la acogiera en su seno.
La estudiante fue asesinada de un balazo el pasado 24 de septiembre cuando salía del plantel a comprar un raspado, según cuentan sus compañeros.
Maruquel Castillo, tía de la niña, que tenía 13 años, dijo que ellos lo único que piden es justicia en este caso, porque no puede seguir muriendo gente inocente como su sobrina.