Los propietarios de las viviendas que sufrieron daños en su estructura, producto de las lluvias que se registran en Arraiján, decidieron abandonarlas, porque no quieren morir sepultados.
La familia Vega, una de las más afectadas, siguió las recomendaciones del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) y construyó una pequeña casa de zinc en un área libre de peligro.
Ayer, funcionarios del Ministerio de la Vivienda (MIVI) acudieron a la comunidad de Las Sosas para inspeccionar las casas con mayores daños, para luego realizar un estudio socioeconómico y de esta manera, brindarles apoyo.
Las personas afectadas, quienes tienen más de 22 años de vivir en el lugar, solicitaron al SINAPROC que realice el estudio de suelo para saber que van hacer con sus terrenos.