Veraguas. Por múltiples problemas atraviesan unas 150 familias que viven como precaristas en la comunidad de La Soledad, en la ciudad de Santiago.
Los niños juegan entre el lodo y consumen agua, posiblemente, contaminada. En el lugar no hay luz, ni calles accesibles.
Ante esto, el alcalde Rubén Patiño dijo que ayudarán a las personas que en verdad lo necesiten.