Viviendo entre dos hojas de zinc y prácticamente a la intemperie quedó doña Felipa Ríos, quien desde hace varios meses está esperando que el MIVI le construya una casa en el distrito de Las Minas para tener un techo digno.
"Yo tenía una casita y me la tumbaron porque me iban a construir una nueva", relató doña Felipa, de 72 años, y comentó que le prometieron que le darían una vivienda mejor y no fue así.
Acotó que después de que derrumbaron su hogar, nadie más se apareció por allí y hasta la fecha no le han dicho nada, por lo que la inclemencia del frío la obligó a pedir posada en la casa de un vecino.
Este es el reflejo de la realidad que viven unas 25 familias de Las Minas.
Sobre el tema, Reynaldo Salerno, director del MIVI, dijo que esta situación se presentó porque la empresa encargada del proyecto abandonó los trabajos.