El silencio de las autoridades de la Caja de Seguro Social (CSS) y del Ministerio de Salud sobre la investigación de las reacciones adversas provocadas supuestamente por el jarabe guayacolato de glicerilo pone en evidencia nuevamente la falta de efectividad de la farmacovigilancia en Panamá, aseguró David Ocalagan.
Ocalagan indicó que aún más irresponsable son las declaraciones del director de Farmacia y Droga del MINSA, quien a pedido una semana más para obtener los resultados de las pruebas, cuando este caso tiene más de un mes de haberse reportado.
"No comprendo como el director de la CSS, Guillermo Saéz Llorens manejaba la información desde el 4 de febrero, en cambio el ministro de Salud , Franklin Vergara, no tenía conocimiento del caso.
El pasado viernes, la Comisión de Medicamentos y el Centro Institucional de Farmacovigilancia ordenaron la suspensión preventiva y temporal de este medicamento, tras recibir 2 casos con edema o hinchazón y que en ambas circunstancias los pacientes manifestaron haber consumido el jarabe de guayacolato.
El director de la CSS será llamado ante la junta directiva de la institución para que explique por que no se informó ante sobre la investigación que se llevaba a cabo.
Por su parte, el ministro Vergara, se pregunta si a Ocalagan algo le está afectando el cerebro, pues en ningún momento ha manifestado que desconocía la situación que se estaba reportando con el jarabe.
Vergara sustento que una vez se conoció la reacción adversa de los pacientes se le hizo un análisis a los productos, los cuales no mostraron ningún contaminante, además resaltó que en la casa de las menores afectadas se estuvo utilizando insecticidas y herbicidas que probablemente fueron los que causaron la reacción adversa.