La Dirección de Ingeniería del MEDUCA en Bocas asegura que una "exhaustiva" inspección arrojó una lista de 99 escuelas, en las cuales había que remover 32,515 metros de fibra por B/ 780,360. Sin embargo, cuando Panamá América observó en un recorrido por la provincia que en la lista figuran escuelas que jamás han tenido este material o cuyo metraje es menor, el MEDUCA admitió que hubo "errores".
Pero estos errores no figuran en el "presupuesto 'detallado' de escuelas para fibra de vidrio" que el MEDUCA publica en su página electrónica desde el 23 de abril y en donde estos centros aparecen como 100% limpios.
El MEDUCA afirma que la citada lista fue elaborada por especialistas del Departamento de Ingeniería, quienes ubicaron, con precisión, a 685 planteles (algunos en lugares remotos del país) con este material, la cantidad exacta de metros de fibra en cada uno y el monto que se pagaría a las empresas.
No hay fibra.
La escuela de Punta Robalo tiene un solo salón (sin luz eléctrica) y alberga a 18 estudiantes multigrados. Su techo de panalit está pelado, en él nunca ha existido ningún aislante; mucho menos, fibra de vidrio.
Pero esta escuela rural, a orillas del Caribe en Chiriquí Grande, figura en la lista como saneada. Allí, supuestamente, Inspecciones y Construcciones Profesionales (la misma que comparte sede con Constructora Vallejos en una casa en Panamá) debió retirar 131 metros de fibra por B/ 3,144.
"Eso es una gran mentira, aquí no hay fibra", espetó el maestro Araham Morales, mientras apaciguaba a sus alumnos.
En esta escuela, los padres de familia llevan tres años recolectando dinero para construir una letrina para sus hijos.
La representante del corregimiento de Punta Robalo, la perredista Elmira Canto, exclamó: "jamás ha habido fibra de vidrio, esta escuela tiene panalit... hummm, esto me huele mal".
Relató que en la escuela de Bajo Cedro, Constructora Vallejos dejó tirada la fibra en el patio del plantel y los indígenas tomaron las láminas y forraron sus viviendas. Después no aguantaban la picazón.
La arrancaron.
Los padres de familia de la escuela de Valle Seco (en Chiriquí Grande) arrancaron la fibra con sus propias manos, y ahora sus hijos no soportan la picazón.
Esta tarea la debió hacer Inspecciones y Construcciones Profesionales. En la lista oficial aparece que del único salón que allí existe se quitaron 66 metros de fibra por B/ 1,584.
"Los padres de familia escucharon que era mala (la fibra) y la arrancaron; ahora no se aguanta la picazón y el calor", relató la maestra Beleida Hernández, quien imparte clases a 21 estudiantes multigrados.
En esta escuela el fondo que el MEDUCA destina para el bienestar estudiantil no alcanza para suplir todos los años los zapatos y útiles escolares que necesitan sus estudiantes.
Fibra y regae.
En la escuela Barranco Adentro, en Changuinola, se trabajaba intensamente. Pero no era para remover los 197 metros que el MEDUCA reporta que tienen sus cuatro salones.
Allí se construía el piso del comedor, convertido ahora en aula, por la falta de salones. En el informe del MEDUCA aparece que esta escuela fue saneada por Inspecciones y Construcciones por un monto de B/ 4,728.
William Miranda, el indígena que es presidente de la Asociación de Padres de Familia, afirma que sí fue instalado un nuevo aislante en el techo de esta escuela (de 4 salones y que atiende a más de 400 estudiantes en multi-jornadas), pero por otra empresa. Antes no había fibra de vidrio, añadió.
El nuevo aislante forma parte de un contrato para la construcción de un salón de informática, pagado con fondos del programa "Conéctate al conocimiento" del MEDUCA, señala Miranda.
Y el nuevo aislante cumplía. Los dos acondicionadores de aire mantenían frío el salón, que ahora es aprovechado por el sexto grado, mientras llegan las computadoras que les prometió el presidente Martín Torrijos.
La misma música regae que retumbaba en una humilde casa de madera y zinc sonaba cuando Panamá América abandonó este caserío indígena, ubicado a orillas de una frondosa montaña.
Padre constructor.
Los más de 20 años que tiene el sacerdote Corpus López, de Changuinola, construyendo escuelas en lugares remotos de la Comarca Ngöbe Buglé, son una credencial de peso.
Él ubicó en la lista oficial de escuelas saneadas del MEDUCA, 14 en las que trabajó y asegura que nunca han tenido fibra.
Esto es aceptado, parcialmente, por Felipe Williams, el propietario de la empresa Caribean Naked Constructions, que ganó el contrato de limpieza de 8,157 metros en 36 escuelas de Bocas del Toro por B/ 195,768.
Williams reconoció que hay escuelas en la comarca que no tenían fibra, pero afirmó que en ellas se colocó un nuevo aislante de calor. Según dijo, una cosa compensó a la otra.
"En esas escuelas no se puso aislante... ¿qué se va a poner?, si apenas alcanzaba para las paredes y el zinc", dijo el sacerdote.
Y el bibliotecario de la casa cural, el indígena Ricardo Morales, ubicó en la lista la escuela de su pueblo: la Mutari, en Guoroni, Kankintú, que, afirmó, es de madera y zinc.
¿Está seguro?, preguntó el diario. "Acabo de regresar la semana pasada de allá", respondió Morales. Para llegar allá hay que viajar 4 horas en lancha y 3 a pie.
Fotos de Erick Marciscano
Otras quejas de incumplimiento no pudieron ser confirmadas
Mini entrevista
"Hubo errores que se subsanaron"
Eraldo Domingo
Director de Ingeniería del MEDUCA en Bocas del Toro
PA- Señor Domingo, encontramos una escuela, la de Punta Robalo, en Chiriquí Grande, que nunca ha tenido fibra y que aparece en la lista de pago del MEDUCA, ¿qué pasó?
ED- "Esa escuela no se pagó, hubo cambios y al final se eliminaron escuelas porque en el IPT de El Silencio, en Bocas del Toro y Finca 54 hubo que remover más metros de fibra de los que se calcularon inicialmente. Y esa escuela es una de las que se sacaron".
PA- Señor, en la escuela de Valle Seco, que también aparece en la lista de pago, fueron los padres los que removieron la fibra, porque la empresa nunca llegó.
ED- "Esa escuela también fue eliminada de la lista inicial, allí no se removió".
PA- ¿Y cómo escuelas que aparecen en el listado oficial fueron cambiadas y el MEDUCA no lo reporta en su informe final?
ED- " No sé, todo eso fue reportado a Panamá".
PA- ¿Quién calculó la cantidad de metros y la lista de escuelas que tenían fibra en Bocas del Toro?
ED- "Nosotros acá en la Dirección (en Bocas) levantamos un informe pormenorizado, pero hubo algunos errores y malos cálculos, que después se subsanaron cuando las empresas presentaron sus órdenes de compra"
PA- ¿Entonces no se pagó por nada que no se haya hecho?
ED- "No".
PA- Encontramos también la escuela de Palma Real, de dos salones únicamente, en donde unos contratistas nos ayudaron a medir y contamos casi 70 metros cuadrados, pero en la lista del MEDUCA aparecen 197, ¿qué pasó allí?
ED- "Palma Real... eh, sí hubo problemas con algunas mediciones, pero le repito que todo eso se corrigió y no se pagó por nada que no se haya hecho. Mire, lo que usted tiene que probar o comprobar, es si se retiró la fibra y si ahora hay un nuevo aislante".
PA- ¿Cómo se escogieron a las empresas que trabajarían en Bocas?
ED- "De eso no sé nada, de Panamá nos mandaron una lista con los nombres de las empresas contratadas, y nosotros lo único que hicimos fue asegurarnos de que las empresas cumplieran los pliegos de cargos. Todo el que decía que terminaba presentaba su orden de compra y nosotros, en conjunto con la Contraloría, medíamos para ver que las cantidades fueran correctas y se pagaba".
PA- El padre Corpus López afirma que en la lista hay escuelas en la comarca que no tienen fibra.
ED- "No creo que eso sea posible, no".
Nombre errado
El propietario de Vel Construcción aclaró ayer que su empresa sí está debidamente inscrita en el Registro Público y asegura que cumplió sus contratos en Herrera a satisfacción.
En la lista oficial de pago del MEDUCA aparece la empresa como Vel Constructions, algo que le extrañó al propietario de esta constructora.
25,200
balboas, aparentemente, cobraron Constructora Riag e Inversiones Capri por retirar 250 metros de fibra en una misma escuela ngöbe de Chiriquí.