El Continente Americano tiene buena salud, pero actualmente está amenazado por enfermedades contagiosas como el SIDA, el dengue y la fiebre amarilla, reveló ayer la subdirectora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Rosses.
La galena argentina, que visita Panamá en conmemoración de los 100 años de creación de la OPS, sostuvo que durante este tiempo América ha sido un continente modelo en el trabajo en conjunto y en la solidaridad, lo que ha permitido la erradicación de enfermedades como el polio y la viruela, y está por lograrse lo mismo con el sarampión en la región.
No obstante, Rosses advierte que han aparecido enfermedades nuevas como el SIDA y otras viejas, como el dengue y la fiebre amarilla, que amenazan a la población del hemisferio.
Destacó que existen algunos comportamiento humanos que están incidiendo en la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes, cáncer y la hipertensión, que son consecuencia de los malos hábitos alimentarios y sedentarios que lleva actualmente la gente.
Indicó que enfermedades infecciosas como el SIDA y otras como el virus del nilo y las vacas locas son un peligro para la región.
"Tenemos que acostumbrarnos a vivir con los microbios", advirtió la dirigente de la OPS.
Manifestó que una de las preocupaciones de la OPS lo representa el resurgimiento de la fiebre amarilla en la región, después de haber sido diezmada hace más de 60 años, quedando restringida a áreas amazónicas y selváticas.
Rosses explicó que la amenaza de la fiebre amarilla obedece a factores como la explotación petrolera, minera y ganadera que se han expandido hacia las zonas selváticas, donde había sido restringida la enfermedad.
Destacó que el narcotráfico y el tránsito de personas hacia las zonas selváticas ha convertido estas áreas en mucho movimiento y actividad humana, lo que ha motivado a que resurja la fiebre amarilla.
La subdirectora de la OPS advirtió que la vacuna contra la fiebre amarilla, producto de que la enfermedad había desaparecido, casi no se fabricaba, lo que ha creado problemas para reactivar la vacuna en cuanto a calidad y cantidad en muchos países.
Indicó que Brasil está volviendo a producir la vacuna contra la fiebre amarilla, recobrando la producción del antídoto.
No obstante, la alta funcionaria de la OPS aseguró que no es sólo con vacuna que se va evitar que la fiebre amarilla reaparezca sino con una vigilancia estrecha en toda la región.
"Estas nuevas amenazas son producto de la actividad económica, como del movimiento de las personas que tenemos que estar vigilando y por eso importante que se fortalezcan los programas de salud pública", destacó .
En cuanto al dengue, señaló que actualmente es la enfermedad de mayor amenaza en la región y que se vive a los niveles que enfrentó Asia en la década de los ochenta con esta enfermedad.
Denunció que el dengue es producto de la urbanización acelerada y no planificada que ocasiona la saturación de los servicios de salud pública.
"La gente se mueve del campo a la ciudad, consume, produce más basura y el mosquito se alberga en esos desperdicios", advirtió Rosses.