El Ministerio Público suscribió ayer con la empresa española Genómica-Ibadesa S.A. un contrato para la instalación de un laboratorio de ADN, que permitirá el análisis de muestras biológicas recabadas en escenas de crímenes y para la verificación de la paternidad responsable.
El contrato fue suscrito por el procurador José Antonio Sossa y Antonio Sevilla, en representación del consorcio Genómica-Ibadesa. En el documento la empresa se compromete a la instalación de una unidad de análisis bio-molecular.
También incluye la instalación de laboratorios de huella genética, serología forense, fibras y pelos y un banco de datos de ADN que servirá para cotejar las muestras obtenidas con el de posibles delincuentes.
En ese sentido el director del Instituto de Medicina Legal, Humberto Mas, aseguró que estas instalaciones permitirán la investigación científica de casos de homicidio, violaciones y otros delitos graves en donde resulta difícil ubicar a los sindicados en la escena del crimen.
Mas precisó que la prueba de ADN tiene un 99% de certeza y ello hace posible identificar a una persona responsable de un crimen a pesar de la ausencia de testigos.
Alegó que esta herramienta será beneficiosa para los funcionarios de instrucción y además puede ser usada para casos de paternidad irresponsable.
En estos casos, detalló, la madre de una infante puede solicitar la prueba de ADN ante un padre que se resista a reconocer a un menor como suyo y así hace que asuma sus responsabilidades económicas.
Explicó que esta tecnología puede ayudar a la identificación de osamentas encontradas en los últimos años en diversos puntos del país, aunque estimó que estos análisis tienen un costo elevado.