Una serie de contradicciones, lagunas y deficiencias que hacen que muchas de las ayudas sociales que aparecen en papel no se traduzcan en aportes concretos en las comunidades y poblaciones pobres, asegura haber encontrado Teresita de Arias, quien coordina la instauración del Plan Alimentario Nacional, "Pan para Panamá".
Durante el análisis de varios proyectos, la ex legisladora descubrió que de "las entregas que debían haberse realizado en la época de mayor hambruna en la comarca Ngöbé Buglé, de mayo a agosto, no llegó ni un sólo grano de arroz".
Arias explicó que de cuatro entregas de alimentos que debió hacer el Fondo de Inversión Social (FIS) este año, sólo se ha hecho una.
Para ilustrar un poco más el panorama, indicó que esto se traduce en que los comedores de las comarcas y de las áreas de extrema pobreza no han recibido el apoyo del FIS, que consisten en arroz, sal yodada, aceite y menestras para los comedores de esas zonas, representando la única comida que recibe la infancia de esos lugares paupérrimos.
Arias adujo que en los últimos 10 años las áreas de pobreza y pobreza extrema han permanecido invariables, a pesar que "supuestamente" se han invertido miles de millones de balboas en programas sociales y de desarrollo humano.
"Algo está fallando y hay un compromiso muy serio de este gobierno para que los recursos se usen de forma eficiente y transparente, y que ningún dinero asignado a los temas que tienen que ver con nutrición y pobreza se les de otro uso, que no sean estrictamente los que deben ser", manifestó.
Adicional, la ex legisladora reveló que existen miles y miles de huertos familiares, comunitarios y escolares.
De acuerdo con su informe, que presentará hoy en Consejo de Gabinete, se encontró que el Ministerio de Educación tiene 1, 800 huertos escolares; el Salud cuenta con 198 granjas y 33 huertos, mientras que el de la Familia registra 578 huertos, 87 huertos de centros parvularios y 27 comedores, de los que sólo operan diez.
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario cuenta con 1,179 parcelas demostrativas de granos básicos, leguminosas y tubérculos, 101 huertos escolares, 13 granjas avícolas, 329 módulos de especies menores, 133 granjas de producción agropecuaria, 3 fondos de crédito y prevista la entrega de 18, 946 toneladas métricas de alimentos en épocas de inseguridad alimentaria como inundaciones y sequías.
El Despacho de la Primera Dama tiene 404 huertos y el FIS debe dar de comer a 158, 972 niños de 1,934 escuelas.
"Hasta la Caja de Ahorros tiene huertos", explica Arias, quien advierte que esta es una situación terrible, en la que no se sabe si reír o llorar, y en la que están tratando de poner orden, saber qué hay, cuántos fondos están asignados, qué es lo que de verdad se ejecuta y qué es lo que sólo está escrito en papel.