Una querella criminal presentada contra el juez decimoséptimo civil, Jorge Isaac Escobar y el curador de la quiebra del Grupo Fotokina, Samuel Jiménez, fue acogida por la Fiscalía Primera Anticorrupción, tras la evaluación de los documentos aportados.
La fiscal primera Anticorrupción, Cecilia López, decidió acoger la denuncia presentada, al considerar que existen los elementos suficientes para poder iniciar una instrucción sumarial, luego de la denuncia presentada por el abogado Darío Carrillo.
La denuncia contra el juez Escobar y el curador Jiménez fue presentada, después que presuntamente dispusieron la venta de bienes del empresario Uttam Choithram Nandwani y los dividendos fueron repartidos en contravención de los artículos 1867 y 1868 del Código Penal.
Explicó que el contrato de mantenimiento que tenían con la CSS era de 80,000 dólares al año, pero se les comunicó que no había dinero para este rubro. Lo peligroso de esto es que si las máquinas no están bien calibradas, se puede administrar más anestésico de lo requerido, a un paciente y esto le puede provocar la muerte.
Hasta la fecha no se ha dado ningún incidente, pero hay que tomar en cuenta que las máquinas al no estar nuevas, necesitan de una revisión más continúa y cambio permanente de piezas, dijo Arosemena.
La CSS tiene un departamento de Bioquímica, que probablemente le pueda estar dando el mantenimiento a las máquinas, pero hace más de un año que no se compran piezas, lo que es un dato curioso, porque en el contrato de DMD, más de 30,000 dólares se utilizan en el reemplazo de piezas.
De las 21 máquinas que no reciben mantenimiento, 11 están ubicadas en el Complejo Metropolitano y el resto está distribuido en todo el país. Por otro lado, el presidente de la Sociedad Panameña de Anestesiología, Vladimir Espinosa, recalcó que Panamá no cuenta con normas o procedimiento propios de seguridad en esta materia.
A su juicio, obviamente, es conveniente tener contratos de mantenimiento, pero si estos no existen, la CSS tiene mecanismo que alertan para prevenir situaciones delicadas.
El director de Auditoría de Bienes Patrimoniales de la Contraloría General de la República, José Croston, mencionó que en el 2002 se realizaron auditorías en el Complejo Hospitalario Metropolitano, de diversos equipos que se utilizan en la sala de operaciones, detectándose una situación delicada.
Por ejemplo, los bisturís eléctricos, máquinas de anestesia e instrumental quirúrgico reflejaban, reiteradamente, falta de mantenimiento y previsión en cuanto a los recursos que se destinan a este rubro.
El funcionario, que además de abogado es anestesiólogo, recalcó que los recursos para el mantenimiento de este equipo no se pueden recortar, porque se trata de máquinas con un valor de 50,000 dólares cada una y se utilizan aproximadamente 10 horas diarias.