Las autoridades de investigación han conformado un bloque de búsqueda para dar con el paradero de los colombianos Didier Osorio y Camilo Castro, sospechosos del asesinato de la norteamericana Toni Grossi.
La fiscalía cuarta superior confirmó que existen evidencias de la participación de Ann Ridley en la muerte Grossi junto con los citados colombianos mientras que su defensa señala que la sospechosa fue retenida a la fuerza por los asesinos.
El fiscal Franklin Amaya estimó que las pruebas recabadas a la fecha apuntan hacia la participación de Ridley en crimen.
El colombiano Osorio fue detenido en el 2005 dentro de la operación Coraza por tráfico de drogas, pero al final resultó eximido de culpa.