De irrespetuosos y mal educados calificó el Fiscal Segundo Superior de la provincia de Chiriquí, Fernando Fabián Gutiérrez, a los funcionarios de la ciudad capital, ante el bochornoso incidente ocurrido la semana pasada entre miembros del Ministerio Público (MP) y la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Gutiérrez hizo tales aseveraciones, al asegurar que las relaciones entre los funcionarios de ambas instituciones en Chiriquí, siempre se han desarrollado dentro del marco del más claro respeto y cooperación, aclarando que en esta región no es igual que en la capital de Panamá.
Asimismo, calificó como un irrespeto y un desplante contra el titular del Ministerio Público, la decisión de Alejandro Moncada de ascender de puesto a los funcionarios que pusieron resistencia el día del incidente para no permitir la entrada del jefe máximo.
El fiscal expresó que ellos acatan cualquier pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia, sin embargo, reprochó el hecho de que esa instancia no haya tomado en consideración la acción asumida por el jefe de la PTJ, de premiar a los subalternos, al momento de decidir si aprobaba o rechazaba la solicitud presentada por Sossa, para que destituyera a Moncada.
"A mí me llama la atención que la Corte se manifieste en ese pronunciamiento y no se tome una medida disciplinaria contra el director de la PTJ, por el hecho de que no se encontraba presente y no existe constancia que haya dado instrucciones a los funcionarios para que pusieran resistencia a la presencia del procurador en las instalaciones de la PTJ", precisó.
Paralelamente, agregó que Sossa siempre ha tenido entre sus principales objetivos, velar por la seguridad y los derechos de los reclusos, y en este caso, se pronunció en contra del maltrato y vejamen de que fueron objeto los detenidos.
Según Gutiérrez, lo que el jefe del Ministerio Público hizo fue pronunciarse, ejerciendo el poder que la Constitución y la ley le otorgan.
En torno al tema, Sossa se negó a declarar al respecto, expresando solamente que en su momento, hubo quienes pidieron que nunca lo nombraran.