El fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, descartó que el rapto de la menor Paula Patricia Batista, de 18 meses, perpetrado por el travesti indígena Almodio Gonchávez, esté relacionado con una red dedicada al trasiego de niños.
Herrera manifestó que dicho incidente delictivo es una muestra fehaciente de que "vivimos en una sociedad corrupta".
Subrayó que la Fiscalía Auxiliar investiga la posible participación de otros elementos en este caso, porque el móvil de la inclinación maternal de Gonchávez, "como que no encaja" dentro de las pesquisas.
Sin embargo, reiteró que "no hay ningún tráfico de órganos, ni de menores" en el ilícito cometido por el indígena, que laboró por 15 días en la residencia de los padres de Paula, simulando ser niñera, y que fue capturado por la Policía en Río Culebra, de Santa Isabel, en Colón.
En tanto, la agencia de empleo que contrató al travesti Almodio Gonchávez funciona en forma ilegal en algún lugar de Pedregal, denunció Héctor Guevara, funcionario del Servicio Nacional de Empleo del Ministerio de Trabajo.
Según Guevara, el Ministerio de Trabajo se enteró a través de los medios de comunicación de la existencia de esta empresa ilegal, la cual es administrada por un señor de apellido Vergara.
Manifestó que Vergara jamás ha registrado legalmente la empresa que se dedica a la contratación de domésticas, y agregó que la misma podría prestar el servicio desde una casa en algún sector del corregimiento de Pedregal.
"Este señor no tiene ninguna vinculación con el MITRADEL, porque en la actualidad de las 43 agencias que están registrada en la institución oficial sólo 25 se dedican a la contratación de empleadas domésticas, entre ellas niñeras", indicó.